sábado, 28 de noviembre de 2009

Esta es su historia

A inicios de la década, coincidió en los pasillos de San Marcos un grupo de estudiantes a punto de egresar de la facultad de psicología. San Marcos por aquel entonces ofrecía a sus jóvenes psicólogos tres opciones formativas: clínica, educativa y organizacional. Si bien estos muchachotes habían optado ya por realizar sus prácticas en algunas instituciones del medio, su interés y sus experiencias los conducían por una ruta distinta que no calzaba en estas tres opciones que su universidad les había brindado. Derechos Humanos, Responsabilidad Social, Educación Ambiental, Políticas de Juventud, eran algunos de los temas donde se movía este pequeño grupo de psicólogos. Un día se juntaron para reflexionar al respecto y constataron algo importante: no los unía ningún credo, enfoque o teoría, tampoco una práctica, técnica o estrategia.

Lo que los vinculaba era un firme cuestionamiento a los temas que la psicología oficialmente abordaba en el país y a la insuficiente instrumentalización de la disciplina para abordar materias que ellos consideraban indispensables para pensar y cambiar el Perú. Por esos años presentan a San Marcos su propuesta del seminario ¿Otra psicología es posible? Este evento no fue muy comprendido entre los estudiantes que asistieron a escucharlos. ¿Quiénes eran esos nóveles psicólogos que hablaban de psicología social y no se cansaban de cuestionar aquello en lo que esos estudiantes habían sido formados? Finalmente, el mensaje no fue bien captado. Pero esto no los desanimó. Este contratiempo los involucró de tal modo que empezaron a frecuentarse con la motivación de redactar un pronunciamiento, el cual fue escrito en el furor de su juventud en un bar capitalino que hoy ya no existe. Así fue surgiendo también la idea de IPSIDE entre Gonzalo, David, Ricardo y José Luis. Acompañaron la aventura en sus años iniciales Marco y un muchacho que llamaban por su apellido: Ñique. Por esos años se agrega al grupo Marité, una estudiante de psicología de la Universidad Cayetano. Junto a ella decidieron fundar el Instituto Psicología y Desarrollo que pronto comenzó a participar en una serie de campañas, foros, redes e incluso organizó algunos eventos académicos. Uno de sus proyectos más resonantes fue DISPERSION, revista electrónica que tuvo a David como su entusiasta promotor. La revista fue editada hasta el año 2007 fecha en la que por diversos motivos el grupo dejó de frecuentarse con la regularidad que antes lo hacía. El primer motivo fue que cada uno empezó a abrirse un espacio profesional que requería mayor atención. Una de sus socias emprendió un viaje de estudios que la mantuvo fuera del país por buen tiempo. Otros comenzaron a inaugurar sus familias y a brindarles la atención que éstas demandaban. Ya no era tan fácil coincidir los por viernes por la noche en el Café Z, la Máquina o el Superba, algunos de sus "huecos" predilectos para discutir, contarse chismes y proponer acciones colectivas. Finalizando el año 2009, entre dudas y añoranzas, empezaron a fraguar su retorno. Quizás hoy no tengan las mismas convicciones, pero sí las mismas decepciones. Siguen buscando en la psicología derroteros para comprender la realidad que viven y sufren. Siguen creyendo que otra psicología es posible: Ojalá en este blog, podamos aportar a concebirla y practicarla. José Luis Cabrera

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